Al pico real del turquino. Con las nubes de alfombra

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Vivir la experiencia de jugar con las nubes, tenerlas bajo tus pies… ¿Quién desde niño no ha soñado con eso? Nos imaginábamos que allá existían otros mundos, islas flotantes habitadas con seres mitológicos…

Existe un lugar donde puedes mirar las nubes desde arriba, pero también es el mayor desafío de escalamiento que se puede tener en Cuba: El ascenso al Pico Real del Turquino, la mayor elevación de la isla con 1974 metros de altura sobre el nivel del mar. Pero esta excursión ofrece mucho más que subir una montaña: aves de intensos colores, mariposas transparentes, lagartos negros, helechos arborescentes altos como cocoteros, escarabajos de picada feroz, y como ya les anticipé, la maravilla de ver llover bajo tus pies… Te invito a que me acompañes a vencer la testa del cebú.

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Esta es la cuadrilla que me acompaña, amigos de Flora y fauna, Rey de Ecotur y Ramón Cereijo del Mintur. Vamos a desafiar al bicho, al búfalo, al cebú, al imponente… no se cuántos motes más le dicen al Turquino los lugareños. A mi se me antoja un toro de lidia a punto de investir.

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Quienes pretenden subir el Turquino, si no realizan ejercicios sistemáticamente, deben prepararse para ello, y deben crear las condiciones mínimas: preferentemente pantalones largos, mochila y sombrero. Siempre hay quien lo deja todo para última hora y… ¡se aparece con un portafolio para escalar el Turquino! de inmediato, con unos ariques de yagua, le improvisamos una mochila.DSC04659

DSC04603Vencer al Cebú requiere esfuerzo físico y constancia, pero eso no basta, la montaña es inmisericorde, también exige salud, algunos han perdido la vida tratando de vencer esta meta, mucha voluntad no es suficiente, tengamos claro que en estos parajes el peligro de la muerte está acechando. Si tienes problemas del corazón o respiratorios es conveniente que consultes con tu médico antes de intentar el desafío, y debes cargar con todas las medicinas, porque recibir socorro en medio del monte se hace prácticamente imposible, solo cuentas con tus recursos y la ayuda de los que te acompañen.

Para proteger tus rodillas y evitar caídas resulta vital un bastón de escala, no, no pienses en algo sofisticado de fibra de carbono y mango engomado, no, un simple palo del monte será tu mejor aliado, y  si son dos, pues mejor aún, pronto aprenderás a usarlos.

DSC04895 Otro elemento que no debe faltar para este tipo de excursiones es el alimento energético, ya sea caramelos o bombones, en mi caso cargo siempre con basoco, una especie de raspadura hecha con guarapo, ajonjolí y naranja agria, que además de su envoltura ser biodegradable (hojas de caña) su sabor es exquisito.

Estos amigos, de pocas rodillas, les sobra voluntad, avanzan con paso lento y en cada banco que aparece nos exigen un descanso, pero la verdad, como mejor se disfruta del sendero es de esta forma, no hacerlo contra reloj, sino como quien anda de paseo.

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DSC05013El Turquino es un rompezapatos, él no cree en las marcas, preferible son las llamadas “botas rusas” o en su defecto unos tennis “robapollos”, los que tienen suela gruesa, porque si son “chupamiao” (con suela fina) no les garantizo regreso con pies calzados.

Nuestro guía, recoge cayajabos. Con ellos los maumaos (rebeldes) se hacían collares, si lo llevas, tendrás la suerte en la mano, no te pasará nada.

Estamos más de seis horas en alcanzar la Aguada de Joaquín, le he escuchado a los guías que hay quien lo ha subido y bajado en un día, de hecho ellos, los guías, lo hacen frecuentemente, pero es una meta en extremo difícil, y para mi poco atractiva, lo que más disfruto del lugar son las vistas, contemplar y fotografiar todo el regalo que en estos parajes nos da la naturaleza.

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El agua de los manantiales es fresca y super natural, no se cómo alguien puede cargar con agua envasada desde la ciudad, basta que lleves uno y te reabastezcas en las aguadas.

En el sendero descubro al Cupey, el estrangulador del monte, este asesino de arboles ya tiene a su próxima víctima. La planta nace de las semillas que excretan las aves en lo alto de los árboles, con la lluvia germina y envía hacia abajo finas y largas raíces, que cuando alcanzan el suelo comienzan a engrosarse y terminan estrangulando al hospedero. Algunas veces el árbol asesinado cae arrastrando a la muerte a su asesino, pero otras se van pudriendo poco a poco dejando un túnel entre las ramas extranguladoras. DSC04635

Al fin logramos la meta del día, llegamos a la Aguada del Joaquín. Un claro en medio del monte con dos Chabolas, la estación ecológica donde está el comedor  y los dormitorios. Aquí pasaremos la noche.

DSC02346Grande fue mi sorpresa al llegar a la Aguada y encontrar en los jardines y cerca de allí, fresas silvestres, bien ácidas pero deliciosas. De niño siempre tuve curiosidad por las fresas, para mí era un misterio porque no conocía la fruta natural. Hice un registro a conciencia de todas las matas. Compartí algunas, no me crean tan egoísta.

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De inmediato nos pusimos en función del baño, el agua es del manantial y está super helada, la mayoría la calienta en el fogón de leña, pero en cambio Ramón y yo decidimos tonificar el cuerpo con el agua fría, que no era agua, eran cuchillas lo que bajaba por mi piel, aún no comprendo de dónde saqué el coraje para semejante prueba; de todas formas resultó reparador. Antes de la comida decidimos echar un partido de dominó, pero muy pronto curiosas nubes avanzan hacia nosotros y nos hacen imposible continuar la partida.

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De todas formas ya la comida está lista y el hambre siempre es impaciente. Una cena ligera, donde no faltó el queso y galletas con mayonesa, con las cuales me ensañé. Cuza, ten cuidado que tanta mayonesa te puede traer problemas digestivos, -me advirtieron, pero hice oídos sordos, mi estómago es de hierro.

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La noche se nos viene encima como gavilán a los pollos, sin embargo, luego se torna apacible y la luna es soberbia. Respiro hondo, el aire es absolutamente puro.

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Nos advierten el uso de los cobertores, aquí suele bajar la temperatura a niveles casi insoportables. Rey usa dos, pá por si acaso, nos dice.DSC04784

Nada interrumpe el sueño, tienes de todo para que sea bueno: silencio, baja temperatura, buena cama y sobre todo… cansancio. Pero la mañana llega en un santiamén y es mejor entrarle al Búfalo temprano. Desde la Aguada lo podemos ver, se alza ante nosotros imponente.

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DSC04745Luego del desayuno y listo para la partida, nos viene a despedir un gato desorejado. Nos cuentan que les cortan las orejas para que no se les fuguen para el monte. Ellos creen que como en los aguaceros el agua les entran en las orejas, siempre se quedarán en casa para quedarse guarecidos. Sabrá Dios la verdadera razón que detiene al animal, lo más probable es que le disminuyan la capacidad de cazar.

La subida al alto del Joaquin es la más demandante de esfuerzo, casi te saca el corazón, se necesitan varios descansos para llegar a la cima, una vez que la vences puedes dar por conquistado al bicho.

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Si lo que te apasiona es la fotografía de aves, recomiendo que te adelantes al grupo para evitar que las espanten con el ruido, así tendrás oportunidades increíbles. Me ocurrió que al enfocar a una cartacuba, cuando la tengo a punto, vuela en dirección a mi, corro a ajustar el enfoque, y el ave vuelve a acercarse, y así lo hizo una vez más. Nunca había visto a una cartacuba más amigable y amante a la fotografía, a solo unos metros de mi y yo no pude aprovecharlo del todo, mi cámara no es profesional, la pobre necesita tiempo para ajustarse manualmente. DSC04820

DSC04833Es el paraíso de las aves, si marchas en silencio y te levantaste temprano, tendrás oportunidades increíbles, como la que me dio este zunzuncito, el ave más pequeña del mundo, que posó unos instantes para mi.

Así, también aparecen los tocororos, considerados el ave nacional de Cuba. En todo momento escuchas sus cantos, y los logras ver entre la empalizada del monte, el macho se diferencia de la hembra por sus vistosos colores.

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Hago como veinte fotos de estas hermosas aves, lamento no tener una mejor cámara y un lente más potente, pero como las oportunidades son muchas (aunque breves) siempre tendrás la ocasión de sacar una foto bien enfocada.

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Me he adelantado lo suficiente como para ver desde una ladera al grupo en la montaña que he dejado atrás, y tal adelanto no ha sido únicamente por el interés de fotografiar aves, la pura y cruda verdad es que el consumo excesivo de mayonesa comienza a hacer estragos, tengo que pagar el no haber atendido la advertencia. Varias veces tengo que “dar del cuerpo” y siempre que lo hago me invade el temor de que una mula del diablo se cebe en mis partes pudientes, desprotegidas en ese trámite. La mula del diablo, un escarabajo que su picada causa pavor, y como todos los insectos peligrosos, tiene colores chillones. Por suerte salí ileso, e hice unas fotos, pero no sé si realmente es este el sospechoso, de todas formas me mantuve a raya, por si las moscas.

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DSC04858Para el kilómetro diez, me tomo un descanso y espero al grupo. El paisaje es increíble, tal parece que en vez de un sendero, he tomado un túnel al pasado y que ahora me encuentro en el pleistoceno, en medio de helechos arborescentes, musgos raros y árboles gigantescos.

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DSC04886El paso de los monos, era el paso más peligroso, se debía hacer ayudado con una cuerda, ahora se sube por escaleras rústicas, suerte para nosotros.

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Para ir de una montaña a la otra se camina por el espinazo del monte, a un lado y otro, desfiladeros y precipicios, pero los árboles, con su infinita voluntad paternal nos custodian el paso. Luego llegamos a una roca enorme, si un día le da por rodar loma abajo, será la hecatombe.

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Desde aquí es un paso hasta la cima del imponente, nos advierte el guía, y es cierto. Soy el primero, quiero hacer fotos del grupo entrando. ¡Al fin en la joroba del Cebú!

DSC04922Pero no estamos solos, un grupo de cadetes ha subido desde Santiago por el camino de Las cuevas. Compartimos fotos y cantos.

La cima es una pequeña explanada con el busto de Martí al centro. Lástima que la altura de la vegetación circundante no permita hacer, al lugar más alto de Cuba, un mirador natural. En el suelo improvisamos para preparar la merienda, esta vez rechazo el ofrecimiento de que me hacen de mayonesa.DSC04930

Estamos poco tiempo, tenemos que hacer el descenso en solo un día, pero para abajo todos los santos ayudan. Voy casi corriendo, la bajada te parece interminable, las piernas me tiemblan, llego a la Aguada y voy derechito para el servicio sanitario, esa era la secreta razón que justificaba tantas energías. Cuando llega el grupo ya estoy bañado y listo para reemprender la marcha. En el camino, me mostraron un árbol donde la furia de un rayo se había descargado sobre él.DSC04944

DSC05027El regreso lo hicimos bajando por el camino de la Platica. Por un momento llegué a pensar que estaba en un viaje de Gulliver, las plantas de anisón, que en mi pueblo son simples matojos, aquí son gigantescas y forman un tupido bosque bordeando el arroyo.

Nuestro guía nos dice que aquí el jengibre se da silvestre, también es común encontrar plátanos y piñas en medio del sendero.

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DSC05093DSC05080El poblado de la Platica, es pequeño y acogedor, cuenta solo con unas pocas casas, pero tiene un lindo orquidiario y los jardines de las casas muestran flores diversas y preciosas.

También hay un pequeño
restaurante, un ecoalojamiento y una huerta donde producen coles y otras hortalizas. Me cuentan que a un kilómetro de allí existe una poza riquísima para el baño, pero solo se aventuran los que gustan del baño frío porque el agua siempre esta helada.

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DSC05064DSC05090DSC05098Almorzamos y partimos desde allí hasta el Alto del Naranjo, donde ya nos aguardaban los jeep para trasladarnos hasta la Villa de Santo Domingo, pero se dio una dificultad, casi no cabíamos, todos queríamos cargar con nuestros bastones de escala. Voten esos palos, nos sugirió el chófer. Nos negamos, no eran simples palos, eran trofeos, el arma con que dominamos la furia del Cebú e hicimos posible el sueño infantil de jugar con las nubes.

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5 pensamientos sobre “Al pico real del turquino. Con las nubes de alfombra”

  1. Realmente es un reto! Siempre he querido hacerlo y gracias a tus consejos el día que tenga la oportunidad estaré prevenida. Me quedé muy asombrada con todas las historias que has contado, no sabía muchas cosa, como lo de cortarle las orejas al gato y lo del estrangulador de la montaña..jejeje. Una vez más gracias!!!

  2. Sencillamente el lugar ideal para apreciar bien de cerca los bellos contrastes de nuestra flora y fauna. La naturaleza no escatima en recursos y nos deja deslumbrados ante lo majestuoso de esos paisajes.

  3. Valla si que es una experiencia inolvidable,subir hasta este rascacielos sin elevadores,que hermoso todo,sentir la frescura pura de los arboles,el trino de las aves,los olores de las flores silvestres,es asombroso tanta pureza,disfrutar todo lo que nuestra naturaleza nos da,es realmente magico llegar hasta la cima de nuestro pico turquino y jugar con las nuves suaves y humedas es como cumplir nuestro gran sueño de niño volar hasta alcanzar las nuves,verdaderamente jamas he estado alli pero solo de leer y ver como ustedes cumplieron y vivieron este gran sueño,eche mi imaginacion a volar y quien me dice que jamas estuve alli si yo tambien andaba con ustedes.

  4. No he tenido la oportunidad de visitar el Turquino sin embargo al leer este blog me siento como si lo hubiese hecho. Me encanta la forma en la que se narra cada detalle, cada aventura, realmente insita a visitar este sitio y con prisa pues, la ccuriosidad por conocerlo es inefable. Espero algún día poder escalarlo y junto a ustedes mis grandes amigos.

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